Thursday, November 5, 2009

Mumbai

Hace unas 3 semanas tuve la oportunidad de ir a Mumbai, tan solo estuve un par de días, pero fueron de lo más sorprendente, maravillosos, asombrosos, relajados... Fueron muchas cosas porque lo que me provocó esa ciudad fueron muchas cosas también.
Es una ciudad sucia, caótica, sorprendentemente ruidosa, huele muy mal, es vieja, sin infraestructuras, nada, y sin embargo me pareció una de las ciudades más bonitas que he visto nunca. Quizás fueron los edificios, de estilo colonial y destruidos por el paso del tiempo, quizás fueron los colores, tremendamente vivos y mezclados en todas partes, quizás fueron los olores, malos a veces, especiados otras, y seguro que fue la comida, picante y deliciosa.
Me cautivó su gente, que no tienen nada y con todo te sonríen cuando te ven, se ponen a hablar contigo, están más que dispuestos a ayudarte si te ven perdido, muchos te piden dinero, pero cuando no se los das siguen sonriendo, te miran con esos ojos enormes, oscuros y vivos, en esas caras de piel marrón preciosa, con ese pelo negro tan distinto a otros negros...
Es una ciudad muy pobre, hay mucha gente viviendo en la calle, había familias enteras que por la noche tenían que dormir en la calle, unos al lado de los otros, y cuando ves a dos niños de menos de 2 años durmiendo a pierna suelta en la acera de una calle mientras sus padres están también tan dormidos y cansados que no se enteran de si están a su lado o no se te rompe el corazón, te entra miedo de que alguien pueda llevárselos y que nadie se entere, para mí esa fue la viva imagen del desamparo más absoluto y doloroso que he visto nunca. Sentía un dolor físico en el centro del pecho. Dolía.

No es un lugar idílico, no es un lugar de belleza turística, no en nada de eso, pero algo en el aire, que no se puede explicar hace que te queden enganchado a esa sensación de querer ver y asimilar todo lo que te rodea sin tiempo a pensar en nada más, de querer volver y pasar más tiempo, sin billete de vuelta.
Conocimos a Santosh en el hotel, que nos decía que no nos fuéramos a la feria a trabajar, que estaba muy lejos, que era mejor que nos quedáramos a pasear por la zona, por el bazar, a disfrutar del día, y nosotras soñábamos con poder hacer eso y nos entraba la risa.
Aunque fuéramos de trabajo tuvimos tiempo de visitar algunos lugares, de callejear por barrios absolutamente increíbles en muchos sentidos, por la simpatía de la gente, por la falta total de higiene, por las casas imposibles... Vimos tiendas de tejidos maravillosas, tiendas de saris preciosos, a cada paso se me abría la boca de sorpresa.
Sólo pude ver una pequeña parte de la ciudad pero esta es la impresión que yo me llevé, esta es la ciudad que yo vi, esta es mi Mumbai.
Y esto es todo lo que vi.









































Sunday, October 4, 2009

Moon Festival

A principios de Octubre se celebra el Moon Festival o Mid-Autumn Festival. Se celebra en noche de luna llena, es tradición en toda Asia y uno de los festivales más importantes. Este año se celebró este sábado, ayer, noche de luna llena. Es muy típico en este estival que la gente, sobre todo los niños, lleven unas "linternas" en forma de peces, setas, mariposas, conejitos o lamparitas chinas con una luz dentro y que las enciendan esa noche, cuando se reúnen con família y amigos. Las tiendas que venden estas linternas, son las mismas que venden incienso, y que ya he fotografiado más de una vez. Durante unas semanas estaban así, había miles y miles de ellas, y cuando pasabas por esa especie de túnel que formaban, te cubrían de una luz rojiza... Era espectacular!

















Estos son los típicos dulces que se regalan en estas fechas, se llaman Moon Cakes, y son una especie de mazapán muy espeso y contundente, muy dulces, con un mordisco tienes suficiente. Algunos de ellos están rellenos de yema de huevo (como el de la foto) o de castañas, creo que son los más típicos, pero también los hay de carne o verduras...

La fiesta por la noche, en la playa. Había muchísima gente, niños jugando con esos palitos de luz que se iluminan al doblarlos, parejas con las linternas encendidas, grupos de gente compartiendo un vino, tocando la guitarra... El ambiente era muy agradable y tranquilo. (Las fotos de noche no las tengo controladas aún, como es evidente, la playa estaba llena a lo largo de la orilla, pero aquí casi no se ven)



Sunday, September 27, 2009

Lantau Island --- Tai O

Tai O es un pueblecito, de pescadores como de tantos otros he hablado, que está en la Isla de Lantau, sí, la del otro post aburrido. Este pueblo está al Sur de la isla, es el que más cerca está de China y en sus "años mozos" desde allí había abundante contrabando de televisores y otros aparatos electrónicos que iban hacia China. Como una especie de pueblo de piratas. Este sitio me impactó, mucho, por sus calles, sus casas y lo que más: su gente. Conocimos a un señor increíblemente mayor y de piel arrugada, sin apenas dientes y con un sombrero muy bonito que nos soprendió hablando español, y contándonos que se había enamorado de una española que escogió a otro para casarse, y por eso aprendió un poco el idioma (cuando lo hablaba era casi incomprensible). La gran mayoría era gente mayor, muy mayor, que estaban en sus tiendas, sentados en la puerta, mirando la calle estrecha principal del pueblo. Vi muy pocos niños, aunque había una escuela de primaria, y aún menos jóvenes, que creo yo se habían ido a la gran ciudad o a pueblos más grandes. Este pueblo está pegado al mar, el paisaje es precioso, y los barcos de los pescadores tienen colores maravillosos.







Tai O es viejo, destartalado, sus calles están llenas de trastos, hay muchas cosas en muy poco espacio, las casas se caen a trozos, pero tienen un encanto especial, no sé si serán los colores, medio consumidos por el sol, o las texturas de las puertas medio podridas, los cerrojos oxidados y la pintura desconchada, los carteles viejos, muy viejos. Había un local-museo, muy pequeño, que explicaba brevemente la historia del sitio, habían herramientas que utlilizaban antíguamente para pescar, cocinar o en su día a día, y allí vimos colgados unos vestidos tradicionales preciosos (están un poco más abajo).


No había coches, la gente se movía andando, pues es un pueblo muy pequeño, o en bicicleta.
Callejones imposibles de menos de un metro:
La gente mayor jugando al mahjong, esa especie de domino incomprensible y muy ruidoso:


Casas literalmente en ruinas:

Puertas de colores:



En el centro de esta foto, se puede ver un montón de peces tendidos al sol para secar:



Y había un canal que cruzaba el pueblo, y las casas que lo seguían estaban alzadas, porque cuando sube la marea sube un par de metros o más, el paisaje era muy curioso, el suelo estaba lleno de conchas, moluscos y unos cangrejos casi invisibles que no dejaban de corretear:


Esto de aquí abajo es un restaurante, sí, sí, un restaurante:
Y la numeración de las casas era así:

Me sorprendió ver que las casas que estaban en el canal eran de hojalata, pero de placas de hojalata auténtica, y muy pequeñas, y hacía tanto calor esos días que no podía ni imaginarme cómo se debía vivir dentro de esas casas, las formas también eran muy curiosas, algunas parecían salidas de un cómic:


Más casas alzadas:







Preparando la red:




Más redes:




Un señor muy simpático, que se quedó muy contento con esta foto, en su casa alzada de hojalata:

Y más casas de hojalata:





Y en el ferry, muy cerca de este pueblo, miles y miles y miles de bicicletas:

Pero volvamos a Tai O, al mercado. Como siempre, gente muy mayor en los puestos y productos de lo más curiosos:
¿Y eso que será? me preguntaba...



Ah! claro, lo secaban al sol, y luego o cubrían de tu sabor favorito, ¿no?

Y llegamos a las famosas tiendas de pescado seco. El olor alrededor es intenso, penetrante, a veces desagradable, con el calor molesta. Creo que para secarlo al sol, no le hacen nada, tan solo lo extienden en lonas, en el suelo, o en una especie de mesas, o lo cuelgan boca abajo medio envuelto en una papelina de estraza cuando ya empiezan a estar secos.

También tienen gusanos, raíces, caballitos de mar... Y en las tiendas más selectas tienen cuernos de ciervo en polvo! Y todo eso, más selecto, es obscenamente caro.


Un pezo globo:

Pieles de tiburón:





Y a todo esto no tengo ni idea de cómo se cocina todo esto, tengo entendido que lo saben mejor los mayores, por eso de las tradiciones, yo creo que los jóvenes no comen esa clase de comida. A mí me gustaría probar, creo...
Ah! Con los caballitos de mar, los cuernos de ciervo y los gusanos se hacen infusiones curativas.

Sunday, September 20, 2009

Lantau Island-Cable Car & Big Buddha

La Isla de Lantau es la más grande de las más de 200 que rodean Hong Kong, hace más del doble. En ella está ubicado el aeropuerto desde 1998, en una zona ganada al mar, y antes estaba situado en la península, su pista de aterrizaje estaba entre los edificios de la ciudad. También está en esta isla Hong Kong Disneyland y una urbanización llamada Discovery Bay, construida de manera que no recuerde en nada que se está en Asia (personalmente me parece un sitio horroroso, una suerte de tierra totalmente impersonal, como esa película llamada La Isla, todo muy falso y poco entrañable, a mi parecer), esta urbanización tiene de todo, escuelas, tiendas, parques, campos de golf y la gente circula por sus calles en carritos de golf, ya que los vehículos no están permitidos.
En Lantau también hay el Big Buddha, una estatua de bronce gigantesca, a la que se llega con el Cable Car, un teleférico larguísimo con unas cabinas enormes y que suben muy alto (demasiado, qué miedo). Las vistas que hay, eso sí, quitan la respiración.

Al fondo se ven algunos de esos bloques de viviendas que parecen colmenas tan típicos de aquí:








Aquí se pueden ver las pistas del aeropuerto:



La verdad es que el trayecto era largo y estábamos muy arriba, a mí me entró un poco de miedo y por supuesto estuve sentada todo el tiempo. Al fondo se puede ver la estátua del Buddha y a medida que nos íbamos acercando estábamos más y más impresionadas. Es preciosa. Cuando llegamos al final del trayecto teníamos que pasar por una especie de parque temático espantoso, y en realidad, los alrededores de la estatua no son muy "auténticos" que digamos, pero al ver esa figura de 26 metros, brillando al sol, se te olvidaba el resto.



Uno de esos cafés tan conocidos, y al que yo acudo cada día (tengo que confesarlo, pues aquí es difícil encontrar un buen café fuera de este tipo de cadenas...):
Y poco a poco el Buddha se hacía más y más grande:




La gran figura estaba rodeada por 6 mucho más pequeñas con ofrendas en las manos:

Y las vistas detrás del Buddha, una preciosidad:



Me pareció que el tipo tenía una cara simpática:




Tuesday, September 1, 2009

Queen's Road West

Y seguimos con más fotos de las vacaciones...

Queen´s Road es una de las calles más antíguas de Hong Kong, cruza toda la ciudad a lo largo, y en otros tiempos bordeaba la costa, ahora con muchas zona edificadas ganadas la mar ya es distinto.
Esta calle, bulliciosa, com muchísimo tráfico, gente, montones de tiendas de todo tipo y con muchos de los edificios más emblemáticos de la ciudad se divide en tramos: West, Central, Queensway y East. Cada tramo se caracteriza por un tipo muy diferente de tiendas y edificios, la parte que está más cerca de mi casa es de las más tradicionales, y de allí son las fotos que siguen.
Es muy curioso ver como los negocios se agrupan, como si fueran gremios, y lo más normal es encontrarte, una al lado de otra, tiendas de pescado seco, medicina tradicional, incienso o cosas para la casa. Resulta que muchas de esas tiendas con un mismo producto son del mismo dueño, quien teniendo más oferta obtiene más beneficios.

Hay tiendas de pescado seco (en otro post ya colgaré más de este tipo de tiendas):


Cosas para la casa (escobas, cestos, perchas, mantas, trapos...):



Y lo que más me gusta de estas tiendas es que están todas abarrotadas hasta el techo! :

Incienso y ofrendas para quemar en los templos:


O tés (algunos de ellos con años de fermentación):

Y ese día llovía muchísimo, aunque no sé si se puede ver en las fotos:


Wednesday, August 26, 2009

"After a while" Adaptation of Veronica Shoffstall's original text

Para MYT :)

La traducción a la entrada de ayer la he hecho yo, y no debe estar muy bien (mis disculpas), pero creo que se entiende bien.

"Al cabo de un tiempo aprendes la diferencia, sutil diferencia, entre dar la mano y encadenar el alma.
Y aprendes que amar no significa encontrar apoyo y que su compañía no significa seguridad.
Y aprendes que los besos no son contratos y que los regalos no son promesas.
Y empiezas a aceptar la pérdida con la cabeza alta, con la serenidad de la madurez, y no con la tristeza de un niño.
Aprendes a construir el camino del presente, porque no conoces el mañana, no puedes hacer planes y normalmente el futuro viene de ningún sitio.
Al cabo de un tiempo aprendes que el sol quema si te expones a él demasiado tiempo.
Y aprendes que no importa cuánto te importe a ti, a algunas personas sencillamente no les importa nada.
Y aceptas que no importa lo buena que es una persona, siempre te puede herir alguna vez y tienes que perdonarla por ello.
Y aprendes que hablar puede ser un alivio para el dolor.
Aprendes que hacen falta años para construir la confianza en alguien y tan solo unos segundos para perderla, y que puedes hacer cosas en unos segundos de las que te puedes arrepentir toda la vida…
Aprendes que la amistad puede crecer incluso con la distancia y que lo que importa en la vida no es lo que tienes sino lo que eres.
Y aprendes que no necesitas cambiar de amigos si entiendes que los amigos cambian, y te das cuenta de que con un amigo no siempre tienes que hacer algo para pasarlo bien.
Y aprendes que los que más te importan son los que se van antes, por eso deberíamos decir las cosas importantes a quienes queremos, ya que puede ser la última vez que los veamos… Y aprendes que no debes compararte con los demás, y pensar en lo que puedes ser tú.
Aprendes que lleva su tiempo ser la persona que eres, y que la vida es muy corta.
Aprendes que tu debes controlar tu vida y no al contrario, que ser flexible no es ser débil, o sin personalidad, y que no importa lo delicado de una situación, siempre tiene dos caras.
Y aprendes que los héroes son los que han hecho lo que era necesario…
Aprendes que la paciencia requiere mucha práctica.
Aprendes que a veces esa persona que creías que no te daría su mano cuando cayeras es de las pocas que sí lo va a hacer.
Aprendes que la madurez la tienes por tus experiencias en la vida y lo que has aprendido de ellas y no los cumpleaños que has celebrado.
Aprendes que hay más de tus padres en ti de lo que puedes llegar a imaginar.
Aprendes que nunca debes decirle a un niño que los sueños son tan solo sueños, sería una tragedia que creyeran eso.
Aprendes que cuando estás enfadado tienes derecho a estarlo, lo que no significa que seas cruel.
Aprendes que el hecho de que alguien no te ame como tú desearías, no significa que no sepa hacerlo, te puede amar con todo su ser, pues hay gente que te quiere, sencillamente puede ser que no sepan como demostrarlo.
Aprendes que ser perdonado nunca es suficiente, debes perdonarte a ti mismo.
Aprendes que no importa en cuantos pedazos se ha roto tu corazón, el mundo no se detiene para que tú lo arregles.
Aprendes que no puedes retroceder en el tiempo, que tú tienes que cuidar de tu jardín en lugar de esperar que te traigan flores.
Aprendes que tú puedes con ello, que eres fuerte de verdad y que puedes llegar más lejos de lo que crees.
Y aprendes que nuestras dudas nos pueden hacer perder lo que podemos conseguir por el miedo de intentarlo."

(Pequeño inciso)

Hace tiempo me llegó este texto. Y leerlo me relaja, creo que es muy bonito.

"After some time you learn the difference, the subtle difference between giving a hand and fettering a soul.
And you learn that to love doesn't mean to support yourself, and that company doesn't always mean security.
And you learn that kisses are not contracts and that gifts are not promises.
And you start to accept your loss with your head up and eyes straight ahead, with the grace of a grown-up, not the sadness of a child.
You learn to build the roads of today, because tomorrow's land is too unknown to make plans and the future usually falls from nowhere.
After a while you learn that the sun burns if you expose yourself to it for very long.
And you learn that it doesn’t matter how much you care, some people just don’t.
And you accept that it doesn’t matter how good someone can be, they will hurt you once in a while and you have to forgive them for that.
And you learn that talking can be a relief to emotional pain.
You learn that it takes years to build trust and just seconds to destroy it, and you can do things in a second that you will regret for the rest of your life… You learn that friendship continuous to grow even with the distance and that what matters is not what you have in life, but who you are in life.
And you learn that you don’t have to change friends if you understand that friends change, and you realize that you and your friend can do nothing or everything and still have good times together.
And you learn that the people you care the most are taken away from you too fast, that is why we should always say caring things to those we love, because it might be the last time we see them… And you learn that you shouldn’t compare yourself to others, but to the best you can become.
You learn that it takes a long time for you to become the person you want to be, and that life is too short.
And you learn that it doesn't matter where you've already gotten to, but where you are going, and if you don't know where you're going, anywhere will do.
You learn that either you control your acts or they will control you, and that being flexible doesn't mean you are being weak, or that you don't have a personality, for no matter how delicate and fragile a situation is, there are always two sides of it.
And you learn that heroes are those that did only what was necessary...
You learn that patience requires a lot of practice.
You find out that sometimes the person that you expect to kick you when you fall, is one of the few that will help you up.
You learn that maturity is about what kind of experiences you’ve had and what you’ve learned from them, not how many birthdays you have already celebrated.
You learn that there's more of your parents in you than you suppose.
You learn that you should never tell a child that dreams are foolishness, few things are so humiliating that it would be a tragedy if he believed that.
You learn that when you are angry you have the right to be angry, but that does not give you the right to be cruel.
You learn that just because someone doesn't love you the way you want to be loved, it doesn't mean that the person doesn't know how to love, and s/he loves you as much as s/he can, because there are people who love you, but simply don't know how to show it.
You learn that being forgiven is never enough, sometimes you have to learn to forgive yourself.
You learn that with the same harshness that you judge, you someday, will be condemned.
You learn that no matter how many pieces your heart was broken into, the world doesn't stop so you can fix it.
You learn that you cannot go back in time, so you have to take care of your garden and not wait for someone to bring you flowers.
And you learn you can really bear it, that you're really strong and that you can go farther than you think, and that life has a value and you have a value before life!
And you learn that our doubts are disloyal and that makes us lose what we could achieve, if it weren’t for the fear of trying."


Adaptation of Veronica Shoffstall's original text "After a While"