También hay muchos seguratas armados.
Y muchas iglesias, mercados, anuncios viejos, tuc-tucs de lata y bicicletas, taxistas que te regatean el precio de una carrera, centros comerciales, tiendas diminutas en las que el tiempo se paró en los 70, muchos negocios de cambio de moneda, bares, iglesias, hospitales sin hache y escuelas, edificos a medio construir y cables.
Y sobre todo mucha gente sonriente.